El proyecto permitirá a Extrugasa satisfacer hasta el 25% de la demanda energética de sus instalaciones a través de fuentes renovables generadas in situ, y tendrá un impacto medioambiental positivo similar al que tendría la plantación de en torno a 93.000 árboles en la zona, ya que de esta manera se evitará la emisión de 932 toneladas equivalentes anuales de CO2 a la atmósfera.

Asimismo, la instalación servirá como base para futuros proyectos orientados al autoconsumo energético para Extrugasa, puesto que permitirá a la empresa combinar dicha instalación con sistemas de almacenamiento energético.
El proyecto se llevará a cabo en una zona estratégica para el sector del aluminio, ya que en sus inmediaciones se transforma aproximadamente el 60% del aluminio en España.

Luis Jiménez, responsable de negocio de Fotovoltaica y Almacenamiento de Norvento Enerxía, señala que “como sociedad, debemos perseguir activamente la descarbonización de nuestra economía, si queremos alcanzar un modelo de crecimiento sostenible”.

Por su parte, José Manuel Miragaya responsable de Desarrollo comercial y ventas en Norvento Enerxía, indica que “nos alegra poder ayudar a Extrugasa a avanzar en este sentido, hacia un modelo más sostenible y competitivo que permita abordar los retos de un mercado energético marcado hoy por elevados costes”.
Francisco Quintá Barros, Consejero-Delegado de EXTRUGASA indica que “el aluminio tiene la gran ventaja de ser un material infinitamente reciclable que permite la fabricación de perfiles con inmensidad de diseños, que le otorgan un valor cada vez más apreciado. Ahora EXTRUGASA  da un paso más y va añadir a las virtudes del aluminio, que los perfiles fabricados por EXTRUGASA tengan una huella de carbono menor, ofreciendo un producto de gran calidad y con menor impacto ambiental”.