Los interruptores básicamente son complementarios o síncronos.  ¿Hasta qué punto pueden resultar complicados?
En realidad, los requisitos de la conversión de potencia pueden ser muy sencillos o muy complejos.  La Tabla I ofrece las funciones y requisitos que presentan en teoría tres clases de convertidores de potencia: sencillos, medios y complejos.  Los controladores más sencillos incorporan pocas funciones más allá de una sencilla regulación, la capacidad de activar y desactivar y posiblemente una indicación de “alimentación correcta”.  El controlador resulta algo más complicado cuando la carga es más “sensible”, en cuyo caso requiere más funciones de conversión de potencia, gestión de fallos y cierta gestión de potencia.  Finalmente, las aplicaciones complejas necesitan un conjunto completo de conversión de potencia, gestión de potencia, gestión de fallos y telemetría.