Con hasta siete tensiones (300 V cada una) o diez intensidades (de 30 a 60 A por canal, 450 A monofásico), la unidad CMC 500 admite una amplia gama de aplicaciones, lo que la hace ideal para su uso sobre el terreno y la puesta en servicio en subestaciones IEC 61850 convencionales, híbridas y digitales. El dispositivo está disponible en cinco variantes, cada una de ellas compacta y ligera (12,1-15,6 kg) para adaptarse a necesidades específicas.

La unidad CMC 500 consigue una alta eficiencia en las pruebas mediante planes de prueba estandarizados y una ejecución casi totalmente automatizada que incluye la documentación necesaria. En comparación con las pruebas manuales, esto puede reducir los esfuerzos de prueba en un 80 %. La facilidad de repetibilidad y reproducibilidad garantiza una alta calidad de las pruebas sin esfuerzo adicional. Las potentes opciones de software permiten realizar pruebas eficaces tanto de los parámetros de ajuste como del comportamiento correcto del sistema de protección.

Admite protocolos de comunicación como GOOSE, R-GOOSE, MMS y Sampled Values (incluidos aquellos con conjuntos de datos configurables), lo que permite probar tanto las generaciones de relés actuales como las futuras. Estos protocolos se integran en los planes de pruebas, lo que permite aprovechar al máximo las ventajas de las pruebas automatizadas en entornos IEC 61850.

La unidad CMC 500 se ha reforzado para minimizar las ciberamenazas en las subestaciones. Equipada con un Trusted Platform Module (TPM2.0) conforme con ISO/IEC-11889, utiliza certificados y arranque seguro para evitar la ejecución de software desconocido o código malicioso. Otras funciones de seguridad son la autenticación exclusiva del dispositivo y la comunicación cifrada y protegida por contraseña entre el dispositivo y el PC. El concepto de ciberseguridad de toda la empresa OMICRON forma parte integral del desarrollo y continúa a lo largo de todo el ciclo de vida del producto.

El concepto de seguridad multinivel conforme a la norma ISO 13849-1 incluye una llave de enclavamiento y un botón de modo de funcionamiento para garantizar un alto nivel de seguridad en el trabajo. Las luces rojas de señalización del dispositivo proporcionan una clara indicación de cualquier estado de salida potencialmente peligroso en todo momento. Además, una interfaz para varios botones externos de desconexión de emergencia (disponible próximamente) permite instalar fácilmente configuraciones de prueba seguras de acuerdo con la norma EN 50191.
Una aplicación versátil que se adapta incluso a requisitos únicos
La unidad CMC 500 ofrece una amplia gama de aplicaciones, probando relés de protección de todas las generaciones, incluidas las últimas tecnologías de protección, como relés con entradas de sensor y relés de protección de onda viajera. También permite realizar pruebas funcionales en transformadores de corriente, disyuntores y transductores. Con diez entradas de medición (binarias y analógicas) para mediciones en tiempo real y registro de señales, el dispositivo permite la rápida localización de averías o el análisis de operaciones de conmutación. También hay disponible una variedad de accesorios para tareas de pruebas especializadas.

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