Ubicada en Tailandia, la instalación presenta una concentración de menos de 100.000 partículas (≥ 0,5 μm) por pie cúbico de aire, y en ella se fabrican cables conformes a ISO 13485 para fines médicos y quirúrgicos, utilizados en quirófanos, hospitales, laboratorios y clínicas. En este entorno, controlado a nivel de microorganismos, se mantienen los niveles de presión, temperatura, humedad y contaminación de la sala dentro de los límites definidos por el estándar.
 
Cada sala blanca está provista de filtros HEPA (High-Efficiency Particulate Air) a fin de prevenir la propagación de organismos y virus por el aire. Además, las salas blancas cuentan con un diseño de presión positiva, que impide la entrada de aire no filtrado mientras duchas de aire eliminan las partículas pegadas a los operarios y productos antes de que entren en la sala blanca. El mantenimiento de las salas blancas incluye un recuento de microorganismos para garantizar el cumplimiento de niveles de limpieza y biocarga. Los cables sanitarios, quirúrgicos o no, se utilizan en numerosas aplicaciones: ablación, artroscopia, coblación, cosmética, odontología, electrocirugía, gastroenterología, laparoscopia, láseres, oftalmología, herramientas eléctricas, catéteres quirúrgicos, robótica y videoendoscopia.

Más información o presupuesto