Además, como la tecnología médica sigue avanzando, los pacientes tienen mayores expectativas sobre los tratamientos que reciben, lo que aumenta todavía más la presión sobre los presupuestos y los costes operativos. Sin embargo, un mayor nivel de personalización en los servicios requiere más tiempo, tanto para el diseño como para el suministro, lo que crea una carga mayor sobre el personal. Estos factores contribuyen al agotamiento y el estrés en los profesionales sanitarios; como consecuencia, algunos se ven obligados a estar largos periodos de baja, lo que incrementa los problemas en la organización de los recursos.

Por lo tanto, es evidente que hace falta un cambio en el entorno sanitario actual. ¿Qué estrategias se pueden implementar para ser más productivos con los mismos recursos y optimizar la eficiencia de los entornos sanitarios y, de este modo, facilitar la vida de los profesionales de este sector y mejorar los resultados en el paciente?

El efecto del IoMT en la mejora de la asistencia sanitaria

Una solución a todos estos problemas es mejorar la interconectividad en el ámbito sanitario, a fin de aumentar la eficacia y la precisión de los servicios suministrados. Algo especialmente importante es el uso de dispositivos inteligentes del Internet de las Cosas Médicas (o IoMT, por sus siglas en inglés), ya que puede aportar avances en dispositivos ponibles (imagen 1) y en la monitorización remota, lo que reduce el número de visitas de pacientes a hospitales y centros médicos que sufren ya una enorme carga de trabajo.

Imagen 1: un reloj inteligente para controlar las constantes vitales (fuente: sitthiphong/stock.adobe.com).

 El uso de dispositivos IoMT en el centro sanitario también puede ayudar a automatizar muchas tareas rutinarias, de modo que el personal pueda centrarse en aspectos más importantes de la atención al paciente. Esta tecnología también facilita la recuperación del paciente, ya que le permite hacerlo desde casa.

De hecho, las últimas predicciones del mercado dejan muy claro el enorme potencial del IoMT: esta tecnología alcanzará unos ingresos de 83 810 millones de dólares en 2024 y crecerá hasta 134 400 millones de dólares en 2029.[1] Sin embargo, para aprovechar por completo ese potencial, el IoMT debe superar algunos obstáculos, como la seguridad o el bajo rendimiento de las baterías en las soluciones actuales. Para ello, será necesario adoptar las nuevas tecnologías de bajo consumo y diseñar iniciativas de confianza cero (o Zero Trust) para la seguridad.

Al mismo tiempo, una adopción más generalizada de la RFID en el ámbito de la salud para el seguimiento de activos y la información de posición podría contribuir a reducir los residuos y los errores, un reto frecuente para los profesionales sanitarios. Por lo tanto, es lógico que haya una gran expectación ante la llegada del IoMT, pero hay que seguir avanzando.

El ecosistema de soluciones para dar vida al IoMT

A fin de comprender en detalle el efecto que la innovación tecnológica podría tener en el futuro de los dispositivos IoMT, resulta útil establecer un escenario típico de interconexión dentro de un contexto sanitario. Un paciente tiene un dispositivo ponible de batería con un sensor que controla algunos indicadores específicos de su salud, como la frecuencia cardíaca, la tensión arterial, el oxígeno en sangre, las lecturas del electrocardiograma o los niveles de glucosa. Estos datos se transmiten de forma inalámbrica a un sistema centralizado mediante redes móviles y protocolos de comunicación, como Bluetooth®, Wi-Fi®, Zigbee®, LoRaWAN o Sigfox; posteriormente, se añaden y analizan mediante el uso de la inteligencia de datos en servidores locales o en la nube. En cuanto aparece algún patrón preocupante, los profesionales sanitarios reciben un aviso, además de información para implementar determinadas medidas mediante un sistema de apoyo para la toma de decisiones.

Este es solo un ejemplo de Internet de las Cosas Médicas en términos generales. Bajo toda esta infraestructura, hay una amplia gama de sistemas y componentes que van avanzando rápidamente. Por ejemplo, las baterías tradicionales, como las pilas de botón de iones de litio, son ideales para sensores y otros dispositivos ponibles con un consumo muy bajo.

Sin embargo, puesto que cada vez hay una mayor demanda de dispositivos IoMT más complejos, es necesario explorar otro tipo de soluciones, como la recolección de energía, la carga inalámbrica, la gestión de batería, la gestión de la alimentación o los diseños de bajo consumo, para así mejorar la vida de las baterías y ampliar los límites de alimentación de los diseños IoMT.

Por otro lado, la propia conectividad también está avanzando rápidamente. Por ejemplo, el estándar Wi-Fi 7 supone un avance espectacular dentro de la continua evolución de la tecnología inalámbrica, con un tamaño de canal mucho mayor, gracias al cual se puede lograr una velocidad cuatro veces superior a la de su predecesor. El Wi-Fi 7 aporta mejoras en la velocidad de transmisión de datos, la latencia, la capacidad, la fiabilidad y el rango de cobertura. Todos estos factores son fundamentales para lograr que el IoMT contribuya a suministrar servicios más rápidos, fiables y eficientes en el sector de la atención sanitaria.

 

Inteligencia periférica

Los avances en la computación periférica y la inteligencia artificial están abriendo la puerta a que los desarrolladores creen y optimicen soluciones con datos del mundo real, lo que facilita y acelera como nunca antes el proceso necesario para construir, implementar y escalar aplicaciones integradas de aprendizaje automático. Para el IoMT, esto podría traducirse en un procesamiento más eficiente y preciso de datos médicos en la periferia. Todo ello significa que los modelos de aprendizaje automático podrían ejecutarse directamente en los dispositivos IoMT, como en los elementos ponibles o las herramientas de diagnóstico, sin necesidad de emplear la computación en la nube.

Por ejemplo, Edge Impulse, uno de los socios de Mouser, ha desarrollado una tecnología que podría revolucionar la detección del cáncer en la periferia. Por un lado, los modelos de aprendizaje automático tienen la capacidad potencial de mejorar el análisis humano en el diagnóstico del cáncer, ya que son más rápidos y precisos; además, esta tecnología acelera el procesamiento médico sin la latencia asociada a la computación en la nube. Este avance supone una democratización de la asistencia sanitaria y reduce la dependencia de los profesionales sanitarios de forma presencial en hospitales y clínicas, lo que también es algo positivo, ya que se reduce la presión en equipos sanitarios sobrecargados y con pocos recursos.

El uso del IoMT para superar los obstáculos

A medida que los productos y los sistemas van evolucionando y se desarrollan nuevas aplicaciones, emergen también ciertos desafíos, como los relacionados con la ciberseguridad. Según un estudio del año 2021, el 82 % de las organizaciones sanitarias que utilizan dispositivos IdC habían experimentado algún tipo de fallo de seguridad relacionado con el mismo.[2]

Si hablamos de dispositivos médicos y de la seguridad del paciente, la ciberseguridad es innegociable. Las normativas se revisan y endurecen constantemente. La Unión Europea ha introducido la Directiva (UE) 2022/2555 relativa a las medidas destinadas a garantizar un elevado nivel común de ciberseguridad en toda la Unión (SRI2), que responsabiliza a los fabricantes de productos médicos, incluidos los dispositivos conectados a la red, a la hora de implementar rigurosas medidas para la gestión de los riesgos de ciberseguridad y de cumplir los requisitos correspondientes sobre la creación de informes. Recientemente, también se han actualizado las directrices sobre la seguridad de los dispositivos médicos conectados en lugares como EE. UU., Australia o Singapur, lo que refleja el consenso internacional existente sobre la importancia de disponer de potentes medidas de ciberseguridad.

Las organizaciones encargadas de suministrar la asistencia sanitaria también están valorando la implementación de nuevas estrategias de ciberseguridad. Normalmente, estas organizaciones pueden llegar a tener miles de dispositivos médicos conectados, los cuales se enfrentan a numerosas vulnerabilidades. Una mayor adopción del IoMT generaría un aumento repentino de esta cifra en los próximos años. La seguridad tradicional de las redes utiliza una estrategia perimetral: hay un nivel de seguridad muy elevado en la capa exterior y la red confía en el tráfico dentro del perímetro. Sin embargo, en un entorno con un elevado nivel de conectividad, este método puede dejar a las organizaciones sanitarias en una situación muy vulnerable.

Según la Cloud Security Alliance (CSA), en lugar de utilizar un perímetro, lo conveniente sería considerar que todas las conexiones y los eventos en la red son maliciosos y no fiables.[3] Es decir, confianza cero para todos los componentes de la red. Según la CSA, cada vez es más común que las organizaciones sanitarias implementen estrategias de confianza cero para los dispositivos médicos; según esta organización, aunque el riesgo nunca se puede eliminar por completo, «la confianza cero es la mejor estrategia existente para lograr la seguridad» en el IoMT.[4] Por lo tanto, las directivas deben ser dinámicas y deben calcularse con base en el mayor volumen de datos posible.

Otro desafío en el desarrollo del IoMT es el problema de las pérdidas y los residuos. A medida que se van conectando más y más dispositivos a las redes, estos se usan con frecuencia en ubicaciones descentralizadas y es muy probable que los equipos acaben por perderse u olvidarse. Por lo tanto, el seguimiento de los activos y la información de posición serán cada vez más importantes.

 Los sistemas de gestión de activos por RFID jugarán un papel esencial para que los profesionales sanitarios puedan buscar y rastrear elementos concretos (imagen 2).

Imagen 2: un escáner RFID se utiliza en unas instalaciones médicas de almacenamiento (fuente: metamorworks/stock.adobe.com)

La RFID es un medio para gestionar inventarios, reducir pérdidas y facilitar la programación del mantenimiento, lo que contribuye a mejorar el uso de los activos, a minimizar las pérdidas y a reducir los residuos y los tiempos de parada. A cada dispositivo se le puede asignar una etiqueta RFID única con un número identificativo. Estas etiquetas podrán leerse desde dispositivos portátiles y vincularse a una base de datos, a fin de registrar la ubicación y el uso.

Conclusión: el Internet de las Cosas Médicas contribuye a mejorar el resultado para el paciente

El uso del Internet de las Cosas Médicas en los contextos sanitarios tendrá un impacto significativo en los servicios médicos. Al aprovechar al máximo el aumento en la interconectividad, el Internet de las Cosas Médicas mejora la eficiencia de los servicios sanitarios y les da a los pacientes un mayor nivel de autonomía, lo que puede tener un enorme impacto en su calidad de vida. El Internet de las Cosas Médicas también aligera la carga de las instalaciones sanitarias centralizadas y de los profesionales médicos, lo que fomenta la sostenibilidad de los sistemas de salud.

Aunque es evidente que el Internet de las Cosas Médicas tiene un gran potencial, es necesario trazar una ruta para superar los obstáculos que supone su utilización. Hay algunos problemas importantes, como la ciberseguridad y una gestión eficaz de los activos, y será necesario que los ingenieros innoven y usen su imaginación para dar con las soluciones necesarias.

Si trabajamos para superar estos obstáculos, el futuro del Internet de las Cosas Médicas es muy prometedor. Las tecnologías conectadas lograrán abrir la puerta a un futuro con una atención sanitaria de mayor calidad, más accesible y más fiable. Todo ello supondrá la llegada de una nueva era en la salud y el bienestar, tanto para el profesional sanitario como para el paciente.

Autor: Mark Patrick, director de contenido técnico, EMEA, Mouser Electronics

 

[1] https://www.statista.com/outlook/tmo/internet-of-things/healthcare-iot/

[2] https://www.hipaajournal.com/82-of-healthcare-organizations-have-experienced-an-iot-cyberattack-in-the-past-18-months/

[3] https://cloudsecurityalliance.org/artifacts/medical-devices-in-a-zero-trust-architecture

[4] https://www.techtarget.com/healthtechsecurity/news/366594090/Implementing-a-Zero-Trust-Architecture-For-Medical-Device-Security