El módulo sensor consiste en una cámara y una placa principal separada, conectada a través de un cable plano flexible. Ofrece cabezales de cámara de detección de larga distancia (lente de 50 grados) y gran angular (lente de 90 grados). El equipo integrado con el componente puede detectar y suponer atributos y condiciones de un usuario en su entorno, sin que el usuario tenga conocimiento de la cámara. Esta capacidad de detección permite que el equipo ofrezca servicios basándose en las características de ese usuario.
El dispositivo se puede utilizar en varias aplicaciones de detección e Internet de las cosas (IoT), que incluyen máquinas expendedoras, sistemas de calefacción y refrigeración, productos de iluminación y seguridad, electrodomésticos, robótica y señalización digital.

