“Los leds son, típicamente, fuentes luminosas puntuales”, explica Pascal De Langhe, Director de Desarrollo de Producto de ETAP. “En cambio, los OLED emiten luz a lo largo y ancho de una superficie dada, proporcionando una iluminación homogénea”. Más específicamente, las partículas orgánicas se integran entre dos placas, por ejemplo de vidrio, y se conectan a un cátodo y un ánodo. Cuando se hace pasar electricidad, la capa orgánica se ilumina.
Los OLED constituyen la fuente de iluminación perfecta para aplicaciones de señalización. El pictograma no se ilumina mediante una fuente de iluminación separada, sino que él mismo se convierte en la fuente de luz. El resultado es una señalización inigualable en términos de reconocimiento y seguridad. Además cada elemento luminoso se acompaña de una unidad de monitorización individual, consistente en un sensor que mide constantemente la luminosidad real de la señal y emite un aviso si se deja de cumplir la norma EN1838.
La serie K4 —que cuenta con elementos para integración en techos y paredes— tiene un diseño discreto y elegante. Las dimensiones de los elementos se han reducido hasta un espesor de tan solo 4 mm. La carcasa y la electrónica se integran en la pared o el techo de modo que solo resulte visible la placa de la señal.
Otra ventaja es que la serie puede combinarse con el sistema de batería centralizada EBS Compact. Esta aplicación simplifica el mantenimiento del alumbrado de emergencia. Además EBS Compact complementa a la perfección los elementos K4 en términos de diseño.
