Las nuevas guías de luz permiten alcanzar altos niveles de brillo con un grado excepcional de homogeneidad. Su diseño compacto y sus bajos costes de sistema las convierten en una opción ideal para aplicaciones industriales que requieren alta calidad visual con presupuestos ajustados.
Estas guías han sido diseñadas específicamente para su uso con LEDs estándar de bajo coste. Pueden utilizarse LEDs de cualquier color, desde blanco hasta amarillo/verde o RGB. Gracias a la optimización de la conducción de luz y a la alta transparencia del material, es posible lograr niveles de brillo elevados incluso con chips LED muy económicos.
Con luz blanca se pueden alcanzar hasta 2000 cd/m² y con variantes RGB hasta 1500 cd/m², lo que hace que los módulos sean adecuados para entornos luminosos y aplicaciones con altos requisitos de contraste.
Uno de los principales objetivos de desarrollo fue lograr una distribución de luz completamente homogénea, sin puntos calientes ni zonas oscuras. Los tres tamaños disponibles (54x23 mm, 67x44 mm y 54x39 mm) lo consiguen gracias a una geometría de guía de luz calibrada con precisión e integración de láminas difusoras y reflectoras. El resultado es una retroiluminación perfectamente uniforme en toda la superficie, una ventaja clave para aplicaciones industriales y médicas de alta calidad.
Las guías de luz pueden conectarse directamente a la placa de circuito impreso, permitiendo un montaje sin herramientas. Con una altura de solo 3 mm, facilitan diseños de pantalla extremadamente compactos. Están disponibles versiones para tres, cuatro o seis chips LED y ofrecen resistencia a temperaturas entre -30 °C y +70 °C, lo que las hace ideales para aplicaciones industriales, médicas y exteriores exigentes.
