El principio de medición del sensor de recorrido del pedal de Bosch se basa en un sensor Hall que registra el vector de un campo magnético. Este campo se genera con un circuito magnético que tiene en cuenta las exigencias de diseño de muchos sistemas de frenos y que comunica al sensor Hall los movimientos lineales y rotativos. De esta manera, se pueden medir sin contacto hasta una carrera de 45 mm (PWG 12) o una rotación de 55 grados (PWG 13). Gracias al registro y procesamiento redundante interno de las señales, el sensor de recorrido del pedal emite los valores medidos en dos salidas separadas en forma de señales moduladas de trayectos de impulsos. Una unidad de control alimentada que reciba estas señales puede realizar comprobaciones lógicas constantes de los valores medidos comparando ambas señales, con lo que cumple con las máximas exigencias de seguridad de los sistemas de frenado con regulación electrónica.
La curva nominal del sensor de recorrido del pedal se puede adaptar a las características de los mismos. Los fabricantes de automóviles podrán adaptarlo al modelo de vehículo correspondiente a través de la programación del sensor y de la parametrización correspondiente de la unidad de control. Esta programación tiene en consideración los distintos diseños y posiciones de montaje de los pedales de los frenos.

