Estos ahorros de energía reducirían emisiones de 4 millones de toneladas de CO2, equivalentes a las de 1 millón de coches al año. Para una instalación en un solo edificio, se puede alcanzar una reducción de hasta un 15 por ciento de la potencia pico utilizando Emax 2 en lugar de interruptores tradicionales.
Los interruptores como el Emax 2 se utilizan en los casos en que se necesitan medios de protección y control de grandes cantidades de energía en instalaciones de baja tensión, como las de industrias, edificios comerciales, centros de proceso de datos y buques.
La sustitución de un interruptor existente por el nuevo Emax 2 es técnicamente simple. Gracias a los ahorros de energía que produce, el interruptor Emax 2 se amortiza en alrededor de un año.
El interruptor contiene un relé de protección para su apertura con un controlador que mide y evalúa el consumo energético, a partir de lo cual gestiona las cargas para mantener o reducir el pico de potencia sin exceder el límite establecido por el usuario. Esto ayudará también a prevenir apagones generales, dado que la causa más frecuente de los mismos es que el pico de demanda de potencia excede a la potencia disponible.
Para gestionar el consumo, se corta el suministro a los equipos no esenciales y se vuelve a reponer en cuanto se alcanzan niveles aceptables de potencia. La toma de decisiones inteligentes se logra gracias a un controlador interno con un software que emplea complejos algoritmos para decidir cuándo procede eliminar cargas, a la vez que se mantiene la funcionalidad o la productividad de los equipos esenciales, que se mantienen conectados.
El interruptor tiene también un módulo de comunicación que le permite intercambiar datos de consumo y de fiabilidad de la red, directamente con redes inteligentes y con otros protocolos.
