Esta solución es un convertidor diseñado a partir de semiconductores de carburo de silicio (SiC). Se trata de un material emergente en el sector que mejora las prestaciones que ofrecen los componentes convencionales, como una velocidad de conmutación superior y una mayor conductividad térmica, factores primordiales para conseguir un mayor rendimiento en este tipo de dispositivos. Los convertidores son elementos clave para el funcionamiento de un sistema ferroviario, ya que se encargan de transformar la energía eléctrica en la fuerza que tracciona los motores de un tren.

El desarrollo se ha llevado a cabo en el marco del proyecto europeo Roll2Rail, que arrancó en 2015 y concluye este próximo mes de octubre. La asociación público-privada Shift2Rail, dedicada a coordinar las grandes iniciativas de modernización de la industria europea del ferrocarril, ha impulsado esta iniciativa enmarcada en el programa Horizon 2020 de la Unión Europea.
Roll2Rail ha contado con una financiación de 16 millones de euros y, además de CAF Power & Automation e IK4-IKERLAN, han participado una treintena de empresas, centros tecnológicos y universidades de referencia en el sector del ferrocarril a nivel europeo.

Desarrollo de un prototipo
El potencial que ofrece la tecnología SiC ha sido probado gracias a un prototipo a escala real desarrollado en colaboración por ambas entidades y que da repuesta a las nuevas necesidades del transporte ferroviario, como la reducción de peso y la eficiencia energética de los trenes.

El uso de carburo de silicio en los equipos de tracción ha permitido reducir el volumen y el peso del núcleo de potencia, así como el de los elementos magnéticos. Además, permite mejorar la eficiencia energética de los sistemas de conversión convencionales reduciendo las pérdidas eléctricas en la conversión.

Aplicaciones en diversos sectores
IK4-IKERLAN trabaja desde hace años en convertidores de nueva generación basados en semiconductores de carburo de silicio (SiC) y nitruro de galio (GaN) dirigidos a varias aplicaciones. Se trata, por tanto, de un proyecto que puede abrir nuevas vías más allá del sector ferroviario.
“Esta tecnología no solo es aplicable en los sistemas de tracción de los trenes, sino en todos aquellos convertidores en los que la eficiencia y el volumen del sistema juegan un papel crucial, como pueden ser las nuevas generaciones de vehículos eléctricos, el sector industrial o el de las energías renovables”, explica Rujas.
En este sentido, el centro tecnológico de Arrasate-Mondragón colabora con empresas de referencia como el fabricante de sistemas de elevación Orona en el desarrollo de convertidores para ascensores más eficientes.
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