En los últimos años, el crecimiento de las redes de comunicaciones y datos, impulsado además por la expansión de la inteligencia artificial (IA), ha multiplicado la necesidad de contar con sistemas avanzados de protección eléctrica. Este escenario ha favorecido la construcción de grandes centros de datos y el despliegue de infraestructuras edge equipadas con miles de dispositivos electrónicos que requieren un suministro energético estable y seguro.

Cloud y edge: dos modelos con necesidades energéticas diferentes
La arquitectura utilizada para procesar el enorme volumen de datos generado por las redes actuales puede ser centralizada o distribuida. De esta forma, hablamos de entornos cloud (nube) y edge computing (periferia).
La elección entre ambos modelos depende de factores como:
La ubicación donde se generan los datos
La velocidad de respuesta requerida
La escalabilidad de la infraestructura
La resiliencia operativa
La seguridad de la información

Tanto las infraestructuras cloud como las edge comparten un aspecto fundamental: parten de una red eléctrica en corriente alterna (AC), mientras que los equipos de telecomunicaciones y los centros de datos operan en corriente continua (DC). Por ello, la conversión AC/DC resulta esencial para garantizar el funcionamiento de estas infraestructuras críticas.

Sistemas SAI: protección eléctrica continua frente a incidencias
Una de las soluciones más utilizadas para garantizar la continuidad energética son los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI/UPS). Estos sistemas almacenan energía en baterías y realizan la conversión AC/DC necesaria para proporcionar una alimentación estable, limpia y continua.

La principal función de un SAI es proteger los equipos frente a incidencias eléctricas como:
Cortes de suministro
Sobretensiones
Oscilaciones de tensión
Armónicos y perturbaciones eléctricas

En caso de fallo total de la red eléctrica, el SAI continúa suministrando energía a los equipos críticos, evitando interrupciones en los servicios y posibles pérdidas de datos.
Sistemas de energía DC para telecomunicaciones y centros de datos edge

En entornos de telecomunicaciones y centros de datos edge también es habitual recurrir a arquitecturas de energía DC pura. Estos sistemas de energía DC están diseñados específicamente para garantizar la máxima disponibilidad y protección de infraestructuras críticas.

Sus principales ventajas incluyen:
Alta fiabilidad y redundancia
Diseño modular y escalable
Mayor eficiencia energética
Reducción del consumo eléctrico
Tamaño compacto para instalaciones locales

Las aplicaciones más comunes de los sistemas de energía DC abarcan redes de comunicaciones fijas y móviles, infraestructuras ferroviarias, subestaciones eléctricas y centros de datos edge.
En el sector ferroviario, por ejemplo, los sistemas de energía DC ofrecen una elevada inmunidad frente a perturbaciones eléctricas y una gran robustez operativa, factores esenciales para los equipos de señalización y control, donde no se admite ningún fallo.

El crecimiento del edge computing impulsa nuevas necesidades de protección eléctrica
Las soluciones edge computing se implementan a nivel local y requieren infraestructuras compactas y eficientes, muy diferentes a los grandes centros de datos cloud. Sin embargo, ambos modelos seguirán coexistiendo en un mercado en plena expansión impulsado por la digitalización y la inteligencia artificial.

En este contexto, tanto los sistemas SAI como las soluciones de energía DC desempeñan un papel clave para garantizar la continuidad operativa, la eficiencia energética y la protección eléctrica de centros de datos, redes de telecomunicaciones e infraestructuras críticas.

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