El sensor funciona a temperaturas entre -40 °C y 150 °C, y mide presiones de gases y líquidos de 2 a 70 bar, además de resistir estados de congelación. La capacidad de medir estados gaseosos y líquidos y resistir a estados sólidos (congelación) significa que el sensor puede funcionar en todas las condiciones posibles. El sensor puede integrarse como dispositivo autónomo o integrarse en válvulas de expansión, compresores eléctricos o bombas en sistemas de gestión térmica de vehículos eléctricos. Desarrollado como dispositivo ASIL A SEooC (ISO 26262), garantiza un alto nivel de seguridad y fiabilidad en aplicaciones de automoción. El CI MLX90830 también es una opción adecuada para aplicaciones de climatización.

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