Los sistemas de almacenamiento de energía comienzan a tener cada vez mayor demanda, sobre todo en sectores como el eléctrico o el de las telecomunicaciones, ya que sirven para estabilizar la propia red ante posibles microcortes y pueden suministrar energía cuando se dan perturbaciones o fallos en la red principal.
En opinión de Pedro Sánchez, responsable del área de telecomunicaciones de Saft Baterías, “la tecnología que mejor se adapta para estas aplicaciones es el litio-ión, ya que cuenta con las siguientes peculiaridades: Se trata de un sistema de baterías integrado en un armario, y tiene reducidas dimensiones en espacio y peso. Además, tiene una alta densidad de energía, no necesita ningún mantenimiento y ofrece un buen rendimiento  tanto en baja como en alta temperatura
(-25 ºC a +60 ºC)”. Estas cualidades permiten operar en espacios a la intemperie durante largos periodos de tiempo.
La gama de baterías Intensium Flex trabaja de forma eficaz en aplicaciones como las microrredes o los sistemas de energía descentralizados, ofreciendo energía de reserva a la red principal. Tiene un diseño sin precedentes basados en módulos que aportan gran fexibilidad, alta capacidad y densidad de potencia.
Además, se integra dentro de un único sistema que aporta capacidad energética, control remoto que facilita la supervisión y el diagnóstico de necesidades, comunicación con el usuario señalando el estado de carga y salud del dispositivo, y seguridad.